Cuando danzamos nos encontramos a menudo con el “misterio”, aquello no comprendido aún, que nos fascina por momentos y nos asusta a veces… entonces la magia del movimiento nos lleva a develarlo explorando lo más profundo de nuestro Ser. La danza surge de un lugar muy interno… por momentos nos movemos y otras veces “somos movidos” por todo aquello que nos habita.
Arquetipos, símbolos y mitos
Jung (1995) sostenía que toda persona puede redescubrirse en profundidad y llegar incluso a conocer sus peculiaridades simbólicas a través del camino que denominó Imaginación activa en el año 1916. Se trata de un método para asimilar contenidos inconscientes a través de alguna forma de auto-expresión cuyo objetivo es dar “voz” a los aspectos poco escuchados. A través de la misma, es posible reconstruir la propia historia partiendo de imágenes simbólicas y arquetípicas.
Los arquetipos son para Jung tendencias a formar representaciones de un motivo, las cuales pueden variar pero sin perder su modelo básico. Estas adquisiciones no son individuales, sino comunes a todos los seres humanos. Se presentan como ideas e imágenes, manifestándose a nivel personal a través de sueños o fantasías y a nivel colectivo como características culturales, tales como los mitos y el arte (Jung 1995, 1999).
Los principales arquetipos son: ánima, ánimus, héroe, persona, sombra y sí mismo (Jung2002).